Unidad en la Diversidad
7 de Julio de 2010 · Por Arturo Avellaneda - Permahabitante
Se consolida la consultividad como modalidad de construcción plurinacional en toda Abya Yala.
Con singulares características para cada región, pero con un sentido colectivo de integración participativo e incluyente, se suceden múltiples encuentros regionales de verdadero carácter constituyente para nuestra nueva identidad regional comunitaria.
A diferencia de otras experiencias de integración continental, un nuevo modelo constructivo se va abriendo paso ante la azorada mirada de académicos y plolitólogos demasiado aferrados a las viejas categorías de pensamiento de raíz europea.
Sin duda que la práctica tradicional de la consultividad, o práctica asamblearia que el viejo conquistador respetaba en la colonial institución del Cabildo Americano, ahora tiene un nuevo lugar como antecedente de una forma de integración cultural que sin lugar a dudas comenzará a hacer sentir su legado histórico en cada pueblo y comarca de nuestra querida tierra americana.
Es de notar en los textos que acompañan esta personal observación que deseo compartir, que mientras en la latitud sur se puede apreciar una participación de las fuerzas políticas tradicionales, por el contrario, en el hemisferio norte, el desencuentro es por ahora irreconciliable.
Reproducimos a continuación dos declaraciones recientes con que respaldar lo dicho:
Declaración de Otavalo.
X CUMBRE ALBA-TCP CON AUTORIDADES INDÍGENAS Y AFRODESCENDIENTES.
Otavalo, 25 de junio de 2010
http://attacargentina.com.ar/leer.php/8630407
Hoy, los pueblos de nuestra América miran hacia el futuro con dignidad y patriotismo; eligen gobiernos y autoridades comprometidas con la transformación revolucionaria, con la edificación de Estados al servicio de sus poblaciones, que fortalecen sus instituciones democráticas y construyen sociedades libres que viven sus propias realidades, sin tutelajes.
Los países del ALBA asumimos esta nueva época del lado de los históricamente excluidos, pueblos indígenas, el pueblo afrodescendiente, mujeres, jóvenes, niños, niñas, ancianos, ancianas y personas con discapacidad.
Así, los Jefes de Estado y de Gobierno y Jefes de Delegación de los países que conformamos la Alianza Bolivariana de los Pueblos de las Américas - Tratado de Comercio de los Pueblos, ALBA-TCP, reunidos en la ciudad de Otavalo, Ecuador, junto con autoridades indígenas y afrodescendientes electas y designadas de la región
DECLARAMOS que:
- Entendemos al Estado Plurinacional Unitario en la forma como se ha dado en los procesos constituyentes de la República del Ecuador y Estado Plurinacional de Bolivia, como expresión de unidad en la diversidad, que asume una forma democrática de convivencia, expresada en la interculturalidad que es el relacionamiento armónico entre las culturas.
- Ratificamos nuestro compromiso con la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas que significó una victoria en la lucha por lograr el reconocimiento de sus derechos colectivos. Del mismo modo, reafirmamos nuestro compromiso con la Declaración y el Programa de Acción de Durban contra el racismo, la xenofobia y la intolerancia; así como a la Convención de la UNESCO para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial y la Declaración de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural.
- Reiteramos nuestro compromiso para avanzar en los procesos de construcción de sociedades incluyentes, culturalmente diversas y ambientalmente responsables, que excluyan la explotación del ser humano, en las que existan condiciones para un diálogo entre iguales y un intercambio real de saberes, conocimientos y visiones en nuestra región.
- Confirmamos nuestro compromiso de hacer realidad el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP), afirmando la soberanía de los países de la región y la construcción de un modelo alternativo de soberanía económica expresado en una Nueva Arquitectura Financiera (SUCRE, Banco y Fondo del ALBA) para consolidar un sistema de intercambio y cooperación recíproco, solidario, participativo y complementario, que fortalezca nuestra soberanía alimentaria.
- Reiteramos nuestro compromiso por promover una Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra en el marco de las Naciones Unidas, para que la vida en plenitud (Sumak Kawsay) sea nuestro escenario de armonía con la naturaleza, profundice la equidad y la autonomía, de modo que los ciudadanos y ciudadanas disfrutemos del uso, de la asignación y de la distribución de los recursos materiales e inmateriales de nuestras naciones.
- Reiteramos nuestro respeto a la Madre Tierra (Pacha Mama) respaldando iniciativas como la del YASUNI ITT propuesta por el Ecuador, que se fundamenta en un mecanismo de compensación por contaminación neta evitada; llamamos a la comunidad internacional a aprobar en las Naciones Unidas la Resolución Declaratoria de Derecho Humano al Agua y al Saneamiento, propuesta por el Estado Plurinacional de Bolivia.
- Expresamos nuestro reconocimiento a la iniciativa del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de Nicaragua de restitución de Derechos a los Pueblos Indígenas, a través del proceso de titulación de sus tierras, mediante el cual ya se ha titulado el 20% del territorio nacional y su compromiso de continuar avanzando para lograr para el año 2011 la titulación de la totalidad de sus territorios ancestrales.
- Expresamos que el manejo, administración y aprovechamiento de los recursos naturales no renovables corresponde al Estado de acuerdo al interés de sus pueblos y la sociedad en su conjunto y no a uno o varios grupos o sectores sociales o económicos. El Estado garantizará la participación social y la distribución justa y equitativa de los beneficios, especialmente a favor de las comunidades en donde esos recursos naturales se encuentran y buscará, en armonía con la Naturaleza, minimizar los impactos ambientales y sociales adversos que generen.
- Nos comprometemos a fortalecer las políticas públicas para el acceso a la salud, educación, empleo y vivienda prioritariamente para los más excluidos, y promover políticas en beneficio directo de los pueblos indígenas y afrodescendientes.
- Reafirmamos el compromiso para promover la cooperación entre los países miembros del ALBA relacionada con el rescate y protección de nuestros patrimonios, culturas y conocimientos tradicionales de los pueblos indígenas y afrodescendientes.
- En este marco de respeto y garantía de los derechos consuetudinarios, y en consideración a que la hoja de coca es un elemento central de las culturas Andino Amazónicas, los países del ALBA ratifican la solidaridad y apoyo en el propósito de revalorizar la práctica ancestral del masticado de la hoja de coca (akullico), eliminar su prohibición en los instrumentos internacionales y retirar a la hoja de coca de la lista 1 de la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961.
- Reconocer los logros del Proyecto Grannacional ALBA Cultural y de la Empresa Grannacional Fondo Cultural del ALBA, para transformar a nuestros países en sociedades interculturales, diversas, tolerantes, respetuosas, incluyentes, con Estados en los que se garantice el pleno ejercicio de los derechos económicos, políticos, sociales y culturales, que contribuyen al fortalecimiento de sociedades libres de racismo estructural.
- Comprometidos con la defensa de los Derechos Humanos y de los procesos culturales ancestrales, ratificamos que en las jurisdicciones en las que se aplique la justicia consuetudinaria, los usos y costumbres deberán respetar las normas constitucionales y legales vigentes.
- Nos comprometemos a que un encuentro de autoridades indígenas y afrodescendientes electas y designadas del ALBA, se realice anualmente como un mecanismo de encuentro y diálogo intercultural.
- Instamos a constituir un mecanismo de encuentro y diálogo entre pueblos y comunidades indígenas y afrodescendientes, en el seno del Consejo de Movimientos Sociales del ALBA.
Carrión E1-76 y Av. 10 de Agosto (593 2) 299-3200
Quito - Ecuador
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Declaración de México Tenochtitlan 2010
http://jornadasdepazydignidad.com/
Bajo la idea de que a un estado corresponde una nación, los pueblos y naciones del Abya Yala hemos estado excluidos de los proyectos económicos, sociales, políticos y culturales que se han ido forjando en nuestros territorios, pero mantenemos en la resistencia nuestras culturas, lenguas y valores. Hoy, el modelo neoliberal, nos mantiene en una situación de exclusión, de explotación económica, de imposición de un modelo educativo que nos disminuye y discrimina, de una dominación cultural, social y política en todos los ámbitos de nuestra vida y bajo una práctica de saqueo y despojo de nuestros recursos naturales, de migración por causa de la pobreza y falta de trabajo, y de una falta de reconocimiento pleno de nuestros derechos; por ello, los hombres y mujeres de las naciones y pueblos indígenas somos extranjeros en nuestras propias tierras.
Los pueblos Indígenas de América y el Caribe, hemos venido luchando por el reconocimiento de nuestros derechos políticos y humanos colectivos, identidad, cosmovisión, autodeterminación, tierra, territorios así como la administración de nuestros recursos; esta lucha ha permitido avanzar en el reconocimiento de un marco jurídico internacional sobre derechos indígenas, siendo uno de los logros más recientes, la Declaración sobre Derechos de los Pueblos Indígena de la ONU.
A la mayoría de los gobiernos, no les interesa el desarrollo de los pueblos indígenas, sino que se coluden con los intereses de las grandes transnacionales, acondicionando los marcos jurídicos nacionales para despojar a nuestros pueblos indígenas. Y actualmente los Estados están festejando el Bicentenario de las llamadas Independencias de Abya Yala.
Ante esta situación, los movimientos indígenas del Abya Yala tenemos varios desafíos que debemos analizar, reflexionar y establecer compromisos de acción, así como objetivos de corto, mediano y largo plazo para recuperar y ejercer derechos como la libre determinación y la autonomía, de definición de líneas alternas de desarrollo y de aportar nuestra experiencia cultural milenaria a la tarea de refundación de los estados nacionales para construir los nuevos estados plurinacionales.
Desde el seno de la Gran Tenochtitlan valoramos y apoyamos las luchas de resistencia y defensa de las tierras y territorios que se han realizado y se seguirán haciendo por nuestros pueblos indígenas y afrodescendientes, porque para nosotros no existe vida, ni cultura ni futuro, sin tierras y territorios. Y porque debemos mantener la herencia que debemos dejar a nuestros hijos. Por ello exigimos a los gobiernos de los Estados-Nación la desmilitarización de nuestros territorios y la derogación de las actuales leyes agrarias que atentan contra nuestros derechos. Especial indignación nos causa la privatización de nuestras tierras, la concesión de proyectos mineros y de explotación privada del agua en nuestros territorios.
La humanidad, de la que somos parte, vivimos una enorme crisis mundial: financiera, ambiental, energética, alimentaria, de salud, de valores y en general hay crisis en todos los estados-nación que mercantilizan la vida y los bienes de la Pachamama, de la madre tierra, vulnerando derechos, soberanías y hoy estamos a un paso de la hecatombe planetaria. Por eso responsabilizamos a los estados desarrollados por la crisis climática del mundo; por eso pedimos que se cumpla el protocolo de Kioto y se acepte la propuesta del Buen Vivir.
Con base en lo anterior y como producto del Encuentro de Pueblos Indígenas Originarios y afrodescendientes:
Proponemos:
- La construcción de nuevos proyectos de Estados-Nación, con inclusión de los pueblos indígenas y afrodescendientes, a través de un proceso de refundación de los Estados-Nación;
- Una nueva relación de respeto y de reconocimiento político de los Estados-Naciones con los pueblos indígenas;
- La construcción de estrategias para el fortalecimiento del movimiento indígena continental a partir de las bases sociales de los pueblos, de las condiciones de organización locales y de las realidades socioculturales de las diferentes naciones existentes.
- La definición de estrategias para el pleno reconocimiento constitucional de los derechos de los pueblos indígenas, en cada país, con base en los instrumentos internacionales existentes;
- Luchar por la articulación y la unidad de los pueblos y naciones del Abya Yala y afrodescendientes, a realizar un esfuerzo de acercamiento entre todos los actores sociales que los componen, como organizaciones indígenas, autoridades civiles, comunales, tradicionales y ejidales, profesionistas indígenas, intelectuales y líderes naturales de los pueblos indígenas de América.
- Construir alianzas con otros sectores que compartimos la misma problemática y la misma memoria histórica, para comprometernos en hacer realidad una misma esperanza, la de un mundo mejor para los pueblos indígenas y no indígenas de la actualidad.
- Generar condiciones e impulsar los procesos de la libre determinación en el marco de las autonomías, con o sin reconocimiento legal, bajo el propósito de garantizar la supervivencia de los Pueblos y Naciones Indígenas; por tanto
- Participar activamente en la Cumbre Mundial del cambio climático a realizarse en México y que la voz de los pueblos y naciones indígenas sean escuchados para salvar la vida del planeta.
NOS PRONUNCIAMOS POR:
- El reconocimiento y aplicación efectiva del convenio 169 de la OIT y la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas proclamada por la ONU, por los gobiernos de los actuales Estados-nación.
- El rechazo a los festejos del Centenario y Bicentenario al que se le han destinado presupuestos millonarios, ya que los pueblos indígenas y afrodescendientes no tenemos nada que celebrar.
- El reconocimiento de los derechos de los pueblos Afrodescendientes de América y del Caribe y a su contribución cultural a la vida de nuestros pueblos y estados-nación.
- El respeto pleno a nuestras ceremonias ancestrales en los lugares sagrados y en los sitios donde nuestros abuelos expresaron sus adelantos civilizatorios y que hoy mal llaman zonas arqueológicas.
- Respaldar y hacer nuestros los Acuerdos de la IV Cumbre Continental de los Pueblos Indígenas de Abya Yala, celebrada en Puno, Perú, así como la Declaración de los Derechos de la Madre Tierra, emitida recientemente en Cochabamba, Bolivia.
- El reconocimiento a la enorme participación y contribución de las mujeres indígenas en las luchas por la defensa de nuestros derechos.
- Los jóvenes indígenas ratificamos nuestra responsabilidad de mantener en alto la bandera de la resistencia indígena continental.
- El rechazo y la injerencia de partidos políticos, religiones e instituciones oficiales y privadas que han creado divisionismo y confrontación entre las comunidades y naciones indígenas.
- El rechazo a la existencia de toda frontera en los estados-nación del Abya Yala, porque nuestro territorio no tiene límites.
- El repudio a la ley SB 10 70 de Arizona EE.UU, por su carácter racista, discriminatorio, violatorio, antimigrante e inhumano. Los Pueblos Indígenas de Abya Yala, no somos inmigrantes en nuestro propio continente.
- El rechazo a los cultivos transgénicos que atentan contra la vida y pedimos la unidad en la defensa, conservación y reproducción de las semillas nativas y en especial el Maíz.
- Repudiamos los asesinatos que realizan los gobiernos de los estados-nación y fuerzas opresoras a luchadores indígenas, defensores de derechos humanos y periodistas. Exigimos justicia a los asesinatos de los compañeros Beatriz Alberta Cariño Trujillo y el observador finlandés Jyri Antero Yaakkoola en la Caravana por la Paz para romper el cerco en que viven los triquis del municipio autónomo de San Juan Copala, los recientes asesinatos del líder triqui Timoteo Alejandro Ramírez y su esposa Cleriberta Castro en Yosoyuxi, Oax., así como el exterminio de los pueblos indígenas de Colombia y en especial los asesinatos de los hermanos y hermanas del pueblo nasa del Cauca Colombia y los de Bagua, Perú.
- Esperamos que la ley de derechos indígenas para la ciudad de México D. F. sea la base para la formulación de la futura Constitución de la ciudad capital en la que se reconozcan los derechos de los pueblos indígenas que viven en esta gran metrópoli.
- Proclamamos este encuentro como un lazo vinculante de alianza y articulación de la lucha de los Pueblos Indígenas, originarios y afrodescendientes de América latina y del Caribe, con las fuerzas democráticas de México.
¡POR LA UNIDAD Y AUTONOMÍA DE LOS PUEBLOS DEL ABYA YALA!
¡VIVAN LOS PUEBLOS DEL ABYA YALA!
Dado en México-Tenochtitlan, el 22 de mayo de 2010.