La estafa del calentamiento global

La estafa del calentamiento global y las 8 razones

14 de Febrero de 2010 · Por libertaddigital.com*

Algunos ya lo califican como el mayor escándalo científico del siglo. Este fin de semana la red se ha convertido en un auténtico hervidero tras la publicación de toda una serie de documentos comprometedores pertenecientes a la cúpula científica del calentamiento global antropogénico (causado por el hombre).

Acuerdos para manipular datos, destrucción de pruebas, conspiraciones para evitar que los escépticos publiquen en revistas científicas, dudas privadas sobre sus propias aportaciones a la teoría del calentamiento global que no se reconocen en público, ocultamiento del "Periodo Cálido Medieval", alegría por la muerte de un escéptico...

Todo ello forma parte de una serie de documentos y correos electrónicos privados que han sido desvelados bien por un hacker externo o bien por una fuente anónima interna de uno de los templos de la calentología. Pueden encontrarse ya en las redes P2P, buscando en Google "FOI2009.zip", y ya existe incluso un buscador.

Se trata de la Unidad de Investigación del Clima (CRU, por sus siglas en inglés), perteneciente a la británica Universidad de East Anglia, uno de los centros de investigación más activos en sus esfuerzos por demostrar la teoría del calentamiento global de origen antropogénico. En septiembre se vio envuelto en una polémica con el think tank norteamericano Competitive Enterprise Institute por destruir datos originales de toma de temperaturas por "falta de espacio".

Sus datos han sido empleados en muchos estudios alarmistas, pero son datos "cocinados", y el problema es que ya no es posible saber si esa “cocina” ha sido hecha correctamente tras la destrucción de los originales.

¿Y qué dicen esos correos?

Lo principal que se extrae de la lectura de estos correos electrónicos es, en palabras del blogger norteamericano John Hinderaker, una mentalidad de bunker asediado por los enemigos, esto es, los escépticos. Estos científicos creen sinceramente en la teoría del calentamiento global, de un modo tan fanático que les lleva a alegrarse de la muerte en 2004 del escéptico John Daly o desear "darle una paliza" al también escéptico Patrick Michaels.

Pero, sin duda, lo más importante es que parecen plenamente dispuestos a maquillar sus datos para que se ajusten a la teoría. Así, en un correo del pasado 28 de septiembre, uno de estos científicos anuncia su intención de bajar 0,15 grados la temperatura registrada del océano para que se ajuste a sus modelos climáticos.

Otro científico, David Parker, discute en otro email la posibilidad de cambiar el período de referencia para elaborar el índice de temperatura global. Se opone afirmando que tal cambio podría confundir al público y, sobre todo, reflejaría que el actual período es menos cálido de lo que pretenden hacer creer.

Tim Osborn describe cómo algunos datos son manipulados para ocultar que los resultados de un estudio muestran una aparente tendencia al enframiento de la temperatura del planeta. El propio Michael Mann, uno de los climatólogos del cabecera del IPCC de la ONU, afirma en otro correo que sería bueno "contener" la temperatura del “Período Cálido Medieval ".

Manipulación de informes

Por su parte, Tom Wigley le comenta a otro colega que el calentamiento en la superficie terrestre desde 1980 ha sido casi el doble que en los océanos, un dato que no se debe salir a la luz, ya que podría ser utilizado por los científicos escépticos como prueba de que los centros urbanos constituyen auténticas islas de calor, sin que esto nada tenga que ver con el calentamiento global.

También existe otro de 1999 en el que un científico reconoce haber usado el "truco de Mike" (Michael Mann, el del Palo de Hockey) en Nature para "ocultar el descenso" de temperaturas. El "truco" en cuestión consiste en ocultar la divergencia entre las temperaturas de 1960 en adelante y los registros de los anillos de los árboles empleados para reconstruir el clima pasado. ¿Cómo? Eliminando esos registros en los resultados durante los años problemáticos, es decir, aquellos que no se ajustaban al modelo.

También se observa la paranoia del propio Mann, uno de los artífices de los informes del IPCC. Así, en un correo reciente, este gurú del calentamiento global protesta por la "máquina de ataque pagada por las multinacionales", pese a que fluyen muchos, muchos más fondos hacia los científicos que defienden el cambio climático causado por el hombre que hacia los escépticos.

De hecho, en otro de los correos un climatólogo británico se queja de un artículo cuestionando la teoría del calentamiento porque es justo "lo que no necesita" en sus esfuerzos para sacarle dinero a Siemens. Un correo reconoce que están negociando con Esso, una de las subsidiarias de Exxon. Y uno de los documentos muestra que el director del CRU ha recaudado 13,7 millones de libras desde 1990.

Ocultación de datos

También existe algo más grave. Las leyes británicas obligan a desvelar todos los archivos de las investigaciones financiadas con dinero público, como son las del CRU. Un correo pide a varios científicos de diversas universidades que borren ciertos mensajes, lo que ha sido interpretado como un posible intento de evitar verse obligados a desvelar contenidos "incómodos" para la teoría del calentamiento ante una posible petición bajo las leyes británicas.

Uno de los correos, de hecho, reconoce que de verse obligado a dar los datos de las estaciones de temperatura del CRU preferiría borrarlos, lo cual podría estar relacionado con esa "falta de espacio" que adujo en septiembre para no revelarlos.

Conspiración para no dejar publicar a los escépticos

Uno de los más repetidos mantras de los climatólogos creyentes consiste en que los escépticos no publican en revistas científicas respetables, las llamadas peer-reviewed, y ellos sí. Pero parece que en parte esto sucede por un esfuerzo concertado para que así sea. Uno de los intercambios de correos desvelado se indigna ante la publicación de un par de papers científicos de los escépticos en la revista Climate Research y promueve un boicot contra la misma.

Ese intento de acallar las publicaciones científicas escépticas alcanza al IPCC, el macroinforme de la ONU que se supone contiene toda la información relevante sobre la ciencia del clima. Pues bien, otro de los correos muestra a estos científicos indicando que harán todo lo que puedan para evitar que un estudio contrario a sus teorías llegue al IPCC, incluso aunque sea a costa de "redefinir lo que significa un estudio peer-reviewed".

Phil Jones escribe a la Universidad de Hull para intentar detener a su colega escéptica Sonia Boehmer Christiansen; Michael Mann explica cómo destruir una revista que ha publicado documentos científicos sobre el clima elaborados por escépticos; en otro correo, el propio Mann dice que se pondrá en contacto con la cadena británica BBC para averiguar por qué permitió la publicación de un artículo vagamente escéptico; otro correo desvela que una carta de calentólogos enviada a The Times fue redactada con la inestimable ayuda de Greenpeace...

Siempre se ha alegado desde el campo escéptico que no es necesaria ninguna conspiración para explicar el elevado número de científicos que apoyan la teoría del calentamiento global. Existen suficientes intereses académicos, ideológicos y hasta pecuniarios que permiten explicar acciones de distintas personas en la misma dirección. Pero eso no significa que no puedan existir conspiraciones como ésta, con la intención de acallar a algunos críticos, que pueden haber logrado algún éxito.

El material tardará en ser examinado, pues incluye cientos de correos, documentos científicos, datos contables sobre los fondos recibidos para la investigación y hasta el código empleado para las reconstrucciones del clima pasado, ése que siempre se han negado a enviar a los escépticos para su examen y ha tenido que ser reconstruido por los estadísticos McIntyre y McKitrick.

No existe una seguridad al 100% de que todos los correos electrónicos y documentos publicados sean ciertos, pues son demasiados como para que se haya podido verificar, por el momento, uno a uno. Sin embargo, la propia Universidad ha reconocido la veracidad de su origen y ha cambiado los claves de acceso de su personal para evitar más filtraciones. De hecho, algunos afectados han reconocido la autoría de algunos de los correos más sorprendentes del lote.

Tras saltar a la red, el escándalo ya ha sido recogido por algunos medios, tales como New York Times, Washington Post o el alemán Die Welt.

*Fuente:www.libertaddigital.com

Más info:


Ocho razones para poner fin a la estafa

Fuente:Traducido al español: 8 pruebas que demuestran la farsa del calentamiento global de www.heartland.org

La preocupación por "calentamiento global" es exagerada y mal dirigida.

Lo que sigue son ocho razones por las que debe tirar del enchufe en esta estafa antes de que destruya miles de millones de dólares de riqueza y millones de puestos de trabajo.

  1. La mayoría de los científicos no creen que las actividades humanas amenazan con perturbar el clima de la Tierra. Más de 17000 científicos han firmado una petición distribuida por el Oregon Institute of Science and Medicine diciendo, en parte, "no hay evidencia científica convincente de que la liberación de dióxido de carbono, metano u otros gases de efecto invernadero está causando o, en el previsible futuro, causen calentamiento catastrófico de la atmósfera terrestre y la interrupción de el clima de la Tierra. "(Ir al www.oism.org para completar la petición y los nombres de los firmantes.) Encuestas de clima similar muestran escepticismo.

  2. Nuestras fuentes más confiables de datos de temperatura no muestran ninguna tendencia al calentamiento global. Lecturas satelitales de la temperatura en la troposfera inferior (donde científicos de un área predicen que de inmediato se reflejaria un calentamiento de la Tierra) no muestran calentamiento desde las lecturas que se iniciaron hace 23 años. Estos resultados tenien una precisión de 0,01 º C, y son coherentes con los datos de los globos meteorológicos. Sólo con base en tierra estaciones de temperatura muestran una tendencia al calentamiento, y estas estaciones no cubren todo el planeta, son a menudo contaminados por el calor generado por los alrededores de desarrollo urbano, y están sujetas a error humano.

  3. Los módelos de clima mundial computarizados son demasiado crudos para predecir futuros cambios climáticos. Todas las predicciones del calentamiento global se basan en modelos de computadora, no datos históricos. Para obtener sus modeladores y producir predicciones que se acercan a las expectativas sus diseñadores, científicos recurren a "ajustes de flujo" que puede ser 25 veces mayor que el efecto de duplicar las concentraciones de dióxido de carbono, poniendolo como desencadenante del calentamiento del planeta. Richard A. Kerr, un escritor de Ciencia, dice "modeladores de clima han sido 'trampa' durante tanto tiempo que ya casi no se pueden respetar".

  4. La IPCC no ha demostrado que las actividades humanas están causando el calentamiento global. Alarmistas suelen citar los resúmenes de los informes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), una organización de las Naciones Unidas, en apoyo de sus predicciones. Pero aquí esta lo que el IPCC publicó en su último informe, el Cambio Climático de 2001, realmente dice sobre la predicción del clima futuro: "la atmósfera de la Tierra y los océanos es la dinámica caótica: su evolución es sensible a pequeñas perturbaciones en las condiciones iniciales. Esta sensibilidad limita nuestra capacidad de predecir la evolución detallada de las condiciones meteorológicas; inevitables errores y las incertidumbres en las condiciones iniciales de un pronóstico del tiempo a través de ampliar el plan de previsiones. Así como la incertidumbre en las condiciones iniciales, tales predicciones son también degradadas por los errores y las incertidumbres en nuestra capacidad para representar con precisión los importantes procesos climáticos ".

  5. Una modesta cantidad de calentamiento global, en caso de que ocurriera, sería beneficioso para el mundo natural y la civilización humana. Las temperaturas durante el Período Cálido Medieval (aproximadamente 800 a 1200 dC), permitieron que los vikingos habitaran la actualmente inhóspita Groenlandia, que era más alta incluso que el peor de los escenarios reportados por el IPCC. El período comprendido entre el 5000-3000 aC aproximadamente, conocido como el "clima óptimo", fue aún más cálido y marcó "un momento en que la humanidad empezó a construir su primera civilizaciones", observa James Plummer y Frances B. Smith en un estudio de Consumer Alert. "Existe una buena razón para creer que un clima más cálido tendría un efecto similar sobre la salud y el bienestar propio mucho más avanzadas y adaptables la civilización de hoy."

  6. Los esfuerzos para reducir rápidamente las emisiones humanas de gases de invernadero sería costosa y no alejan a la Tierra del cambio climático. EE.UU. La reducción de emisiones de dióxido de carbono al 7 por ciento por debajo de los niveles de 1990 para el año 2012 - el objetivo fijado por el Protocolo de Kioto - requeriría mayores impuestos sobre la energía y los reglamentos que causarían a la nación a perder 2,4 millones de puestos de trabajo y $ 300 millones anuales en la producción económica . El promedio de ingresos de los hogares a nivel nacional se reduciría $ 2700, y los ingresos fiscales del Estado se reducirían en 93,1 millones de dólares debido a una menor base imponible a las rentas del trabajo y las ventas, y un menor valor de la propiedad. La plena aplicación del Protocolo de Kyoto por parte de todas las naciones participantes reducirían la temperatura global en el año 2100 por un mero 0,14 grados Celsius.

  7. Los esfuerzos de los gobiernos estatales para reducir las emisiones de gases invernadero son aún más caros y amenazan con quebrar los presupuestos estatales. Después de elevar su gasto temerario abandonar durante el decenio de 1990, los Estados se enfrentan ahora a un déficit acumulado de más de $ 90 mil millones. Increíblemente, la mayoría de los estados, no obstante, persisten en respaldo innecesario y costoso de programas de reducción de gases de efecto invernadero. Nueva Jersey, por ejemplo, recauda $ 358 millones al año en impuestos de servicios públicos para financiar programas para la reducción de gases de efecto invernadero. Estos programas no tendrá ningún impacto en emisiones globales de gases invernadero. Lo único que hacen es destruir puestos de trabajo y los desechos dinero.

  8. La mejor estrategia a seguir es "ningún pesar" La alternativa a las demandas de la adopción de medidas inmediatas para "detener el calentamiento global" no es no hacer nada. La mejor estrategia es invertir en investigación atmosférica en la actualidad y en la reducción de las emisiones en el futuro si la ciencia se hace más apremiante. En el ínterin, las inversiones deben hacerse para reducir las emisiones sólo cuando tales inversiones tengan sentido económico o sean por derecho propio.

>Esta estrategia se llama "ningun pesar," y es más o menos lo que la administración Bush ha estado haciendo. Los EE.UU. gasta más en investigaciones sobre el calentamiento global cada año que todo el resto del mundo combinado, y las empresas estan conducidas para buscar la manera de desarrollar nuevas tecnologías para reducir los gases de efecto invernadero.

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